domingo, 23 de diciembre de 2012

¿El dolor terminará en algun momento?, Capitulo 52


Capitulo 52:
(Relata Jessi)
Abrí mis ojos y me encontré con los brazos de Justin aprisionándome contra su cuerpo. Me moví lentamente para no despertarlo y una vez que me pude sentar en la cama lo miré con una sonrisa. Besé su mejilla tiernamente y me levanté de la cama. Busqué entre su ropa algo que pudiera usar ya que no quería quedarme con un vestido todo el día. Encontré una camisa que me gustó pero al ponérmela me quedaba muy grande y se veía fea sobre mi cuerpo. Así que intenté algo para que se me vea mejor.


Lo bueno era que la camisa era larga y me llegaba a tapar la ropa interior sino tendría que haber buscado algo para ponerme abajo también. Y luego tomé un par de sus zapatillas. Siempre quise usar las supras así que aproveché y me puse unas supras rojas que combinaban con la camisa.



Una vez que me aseguré que mi invento con la remera no se desarmaría, bajé a la cocina. Tenía pensado hacerle el desayuno y llevárselo a la cama así que puse me puse a trabajar.
Le hice una chocolatada caliente y exprimí un par de naranjas para hacer jugo. Encontré en cereales que puse en un pequeño recipiente y también había galletitas que coloqué en un plato. Todo esto lo puse en una bandeja que lo llevé a la habitación de Justin.
Cuando estaba entrando, él se estaba despertando. Se sentó en la cama refregando sus ojos y bostezando. Miró hacia los costados como buscándome. Yo reí un poco y terminé de entrar a la pieza.
- Buenos días, mi amor – le dije yendo hacia él. - ¿Cómo te despertaste? – le pregunté sentándome y apoyando la bandera sobre la mesita de luz.
- Bien pero me hubiera despertado mejor si estabas a mi lado – me contestó besando mis labios dulcemente. – Estás hermosamente sexy así vestida. – dijo sobre mis labios. Me tomó de la cintura, me tiró a la cama y comenzó a besarme desesperadamente.
- Te traje el desayuno – le dije separándome y saliendo de abajo suyo.
Justin se sentó en la cama y me dejó un espacio a su lado. Me senté y coloqué la bandeja en nuestras piernas. Ambos empezamos a comer y nos dábamos de comer el uno al otro. Nos sonreíamos y disfrutábamos de estar juntos.
Todo iba bien hasta que escuchamos el ruido de la puerta. Alguien estaba entrando a la casa pero ¿quién podría ser? Justin me miro algo preocupado. Ambos nos levantamos y salimos de la habitación sin hacer ruido. Fuimos al living pero no había nadie. Nos dirigimos a la cocina y vimos que había unas valijas en el suelo. Nos miramos extrañados e intentamos seguir viendo quienes podrían ser. Salimos al jardín trasero pero no había nadie tampoco.
Hasta que sentí que unas manos me tomaban por las piernas y otras por el torso para que no me cayera. Me levantaron y corrieron. Escuchaba muchas personas riéndose, entre ellas sentía la risa de Justin.
Pero estar en el aire sostenida por alguien no duro mucho cuando sentí que caía, chocaba contra el agua y me hundía en la pileta. Y una vez que salí vi como Ryan, Chris, Cait, Justin y otro chico que por lo que se es Chaz.
- Gracias, chicos – le dije saliendo de la pile, cruzándome de brazos y mirándolos fijamente.
- Te quiero – me dijo Chris pasando un brazo por mis hombros y dándome un beso en la mejilla. – Solo fue una bromita inocente. – Seguí haciéndome la enojada ignorándolo aunque por dentro estaba riéndome.
- No, estoy muy molesta con ustedes – Saqué su brazo de mi bruscamente y les di la espalda. Empecé a caminar hacia adentro de la casa meneando mis caderas aprovechando que estaba toda mojada y, por lo menos, a Justin le gustaría.
Entré y cerré la puerta de un portazo. Pero luego me puse a espiar por la ventana para ver que decían sobre mi reacción.

(Relata Justin)
La verdad es que me quedé embobado mirando el cuerpo mojado de Jessi todo el tiempo. Su hermosa figura se veía tan sexy con mi camisa pegada al cuerpo resaltando cada curva perfecta que tenía.
- Justin, tu novia tiene alto culo – dijo Chaz sorprendiéndome.
- Chaz, como vuelvas a mirar a Jessi, te rompo la cara. – le dije algo celoso.
- Pero es la verdad – dijeron Ryan y Chris al mismo tiempo.
- Chicos, ¡¿tienen novia y andan mirando a la mía?! – les pregunté enojado.
- Babosos – susurró Caitlin haciéndome reír un poco.
- Tranquilo, Justin, sabemos que Jessi es solo tuya pero no podemos negar que está buenísima... – dijo Ryan evitando mi mirada porque sabia que lo iba a matar.

(Relata Jessi)
Así que les gustaba a los chicos. Mmm... Bueno, juguemos un rato con los chicos, un poquito de agua pero pongámosle un toque argentino. Sonreí para mi misma y fui a preparar las cosas.
Justin en el living tenia un gran equipo de música así que primero acerqué los parlantes a las puertas que daban al jardín así cuando los encendiera se escuchara más fuerte. Luego necesitaba más gente para la fiestita que quería armar así que envié mensajes a Vane, Mery, Ima, Jere, Billy y Caro. Les puse que vinieran a casa de Justin pero que no tocaran el timbre para que él no se enterara.
Los chicos seguían discutiendo pero no iban a estarlo por mucho tiempo así que salí al patio para entretenerlos un ratito hasta que todos llegaran.
- Jessi – me gritó Justin al verme salir de la casa y dirigirme hacia ellos. - ¿Estás bien, amor?
- Si, todo bien  - sonreí. Miré a los chicos y decidí presentarme a Chaz. – Hola, Chaz, soy Jessi, la novia de Justin, gusto en conocerte – dije acercándome a él y dándole un beso en la mejilla pero apegando demasiado mi cuerpo al suyo. Sonreí contra su cara antes de separarme.
- Ho-ho-hola – tartamudeo estúpidamente.
- ¡Jessi! – me gritó Justin viendo lo que hacía. Yo reí, me acerqué a Justin y lo besé apasionadamente. Él colocó sus manos en mi cintura apretándome y, al agarrar la camisa, hizo que esta se levantara dejando ver parte de mi ropa interior. Rápidamente me alejé de él y me acomodé la ropa pero antes miré a Chaz señalando con mis ojos mi cola provocadoramente.
- Justin, - le susurré al oído para que nadie escuchara. – Quiero jugar un ratito con Chaz, ¿me dejas hacerlo? No voy a hacer nada malo, solo provocarlo...
- Esta bien, pero no te pases mucho – me susurró contra mi oreja y besó mi cuello haciéndome estremecer.
- Gracias, te amo – le dije besando su boca otra vez pero mas rápido.
Iba a acercarme a Chaz pero sonó mi celular antes. Un mensaje nuevo. Lo leí sin que mirara Justin. Eran los chicos que ya habían llegado. Observé como Justin intentaba leer pero yo se lo impedía.
- ¿Qué ocultas? – me preguntó intentando agarrar mi celular.
- Nada – le dije guardando mi celular entre mis pechos provocativamente.
- Jessi, dame el celular – me exijo pero con una sonrisa juguetona.
- Sácamelo – le contesté hundiéndolo un poco más.
- No voy a meter la mano ahí enfrente de todos...
- Te quedarás con la duda – le contesté y empecé a caminar hacia la casa. – Ya vuelvo, tengo que hacer algo... – les dije a todos pero miré intensamente a Chaz. Le pasé por al lado meneando mis caderas y mordiéndome el labio.
Pasé mi mano por su hombro mientras caminaba pero ¿saben lo que hizo él? Me sacó el celular de entre mis pechos y se lo lanzo a Justin. Yo lo miré acusadoramente por haberme tocado y lo primero que se me ocurrió hacer fue pegarle una cachetada.
- ¡Qué buen amigo que tenés, Justin! – le dije sarcásticamente.
Seguí mi camino hacia la casa mientras ellos se quedaron con mi celular. No iban a poder ver nada porque todo tenia clave. Se iban a desesperar como cualquiera que quiera humear en mi celular.
Les abrí a los chicos. Todos entraron en silencio y dejaron las cosas que les había pedido sobre la mesa. Trajeron globos para llevar con agua, pistolas de agua, CD’s de música y todo para divertirnos.
Todos traían mallas para no mojarse la ropa y Vane me trajo una a mí. Me fui a cambiar mientras les pedí que preparen todo sin que los demás los vean.
Al volver estaba todo listo. Cada uno de nosotros agarró una pistola o globos con agua. Pusimos la música con el volumen al máximo y salimos corriendo para mojar a todos.
Empezamos a “atacar”. Ellos corrían de nosotros pero iba a ser imposible escapar del agua. Empecé a perseguir a Justin pegándole con globos. Él huía de mí y la verdad es que era muy rápido, no podía alcanzarlo. Pero aproveché que él se patinó porque el suelo se estaba embarrando y me tiré encima de él.
Ahí en el suelo ambos empezamos a rodar ensuciándonos cada vez más. Las risas de todos más la música era todo lo que se escuchaba en el lugar. Y se me ocurrió otra idea para sumarle diversión...
Con la excusa de ir a guarda mi celular para que no se arruinara, entré a la casa y prendí los rociadores. Ahí nadie se podría librar del agua. Volví a salir y me fui con Justin otra vez. Todos los hombres se habían quitado la remera mientras que las mujeres estábamos en malla excepto Cait que todavía tenía la ropa puesta pero toda mojada.
Nuestra fiesta seguía. Empezamos a tirarnos con barro que se armaba por haber mojado la tierra. Yo peleaba principalmente contra Justin, Vane contra Ryan, Mery contra Chris, Cait contra Ima, Jere contra Billy y bueno, Chaz quedó contra Caro.
Seguimos así por un rato más hasta que ya no sentimos la música. Todos nos miramos extrañados y luego dirigimos nuestra vista hacia la casa. Y ahí se encontraban Pattie y Jeremy, cruzados de brazos, enojados y esperando a que les expliquemos que sucedía acá.
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Holaa! :D Aca estoy de vuelta (:
Disculpen la demora es que no tenia mucha inspiracion pero hoy me llegó un poquito. No es la gran cosa este capitulo pero espero que les guste!
Muchas gracias a:
LuLu... =) gracias x comentar, me alegro que te este gustando mi nove :D Ya me paso por tus novelas! Besooss!
Mbelen Rios muñoz Hola! Bienvenida al blog! Espero que te guste mi nove (: Sorry x hacerte esperar el nuevo capi, aca lo tenes, espero que te guste y sigas pasando :D Tenes alguna nove, amiga? Besoss!
Adoro sus comentarios, son los que me ponen feliz :D Por favor, sigan comentando!
Las quiero muchooo! Besoss!
Loca Belieber ♥

miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿El dolor terminará en algun momento?, capitulo 51


Capitulo 51:
Pattie empezó a gritar pero no entendía nada. Suspiré pesadamente, me levanté de la cama, subí el cierre de mi vestido y enfrenté a Pattie como pude.
- ¡Callate! – grité. – Amo a Justin y esta es una de las maneras de demostrárselo. – Le dije calmadamente en un ingles un poco forzado ya que solo había tomado 2 años de cursado.
Ella no dijo nada. Solo le dijo algo a Justin que no comprendí y se fue. Justin me miró a mí pero su expresión era de... ¿enojo? Me tomó del brazo fuertemente y me empezó a gritar:
- ¿¡Como se te ocurre decirle eso a mi mamá?! ¿¡Estás loca?! – Lo miré sorprendida y a la vez algo asustada. Su rostro demostraba furia. – ¡Contéstame! – me gritó.
- Justin, ¿qué te pasa? – le pregunté intentando que me soltara pero él ejercía cada vez más fuerza sobre mi brazo lastimándome. – ¡Justin, soltame!
- ¡No, ¿vos sos estúpida?! ¿¡Como pudiste decirle que tenemos sexo?! – me siguió gritando.
- ¡Dijiste que no te importaba que se enteraran! – mis ojos se humedecieron y mi voz se quebró. – ¡Justin, soltame, me haces mal! – le dije sacudiendo mi brazo pero él no me soltaba.
Comencé a moverme desesperadamente y a dar manotazos al brazo de Justin para intentar soltarme pero nada ocurría, nada mejoraba. Justin me gritaba y me lastimaba. Yo solo dije lo primero que se me ocurrió en el momento, la verdad. Mis padres sabían la verdad y no hicieron nada, ¿por qué Pattie no podía hacer lo mismo?
En un momento de desesperación porque Justin me soltara y dejara de gritarme, le pegue una cachetada pero enseguida pasó algo que jamás pensé que pasaría...
Sentí la mano de Justin impactar contra mi mejilla. Mi cara se fue hacia un costado por la fuerza con la que había impactado y lagrimas comenzaron a caer de mis ojos por el dolor que me provocó. Justin me soltó y me miró asombrado. También miraba su mano como si no podría creer lo que sucedió.
- Te odio – le dije con un nudo en la garganta. Salí corriendo de ahí pero no podía ir muy rápido por los tacos que tenía.
- ¡Jessi, vuelve! – me gritó Justin pero yo seguí. Pase por enfrente de Pattie y Jeremy, quienes me miraron sorprendidos.
Al llegar a la puerta, me choqué con Alfredo. Él me sostuvo entre sus brazos pero yo forcejeé para soltarme. Una vez que lo logré, salí de la casa pero me tropecé con la escalera de la entrada ya que estaba lloviendo y me resbalé. Caí al piso de barro y me ensucié bastante pero no podía detenerme. Me quité los zapatos para hacer mas rápido pero antes de que pudiera levantarme, Justin me tomó de la mano.
- ¡Dejame ir! – le grité. – ¡Te odio! – le dije con bronca y miedo. Miedo de que me pegue otra vez.
- Jessi, perdón, yo no quise...
- ¡Dejame irme a mi casa! – lo interrumpí.
- Por lo menos, dejame llevarte... – me suplicó. Me mostró las llaves del auto y apuntó hacia él.
Asentí ya que no me quedaba de otra. Él intentó abrazarme pero yo me alejé de él. Le negué con la cabeza y me dirigí al auto. Camine lentamente, me subí en el asiento de atrás y esperé a Justin.
Él soltó un suspiro y se subió a manejar. Arrancó. Todo fue silencio por bastante tiempo. Yo miraba por la ventana la lluvia caer, al igual que caían mis lagrimas de mis ojos.
- Jessi, perdóname – me dijo Justin.
- No – rápido y cortante fue mi respuesta, sin pensármelo dos veces.
- Amor, fue un error... – frenó el auto a un costado de la ruta por la que íbamos hacia Rosario. – Perdóname, - dijo dándose la vuelta para mirarme. – te amo.
- Tu error me dolió mucho – le susurré sin mirarlo. – No creí que fueras capaz de levantarme la mano... – mi voz se quebró. – Como lo hacían ellos... – susurré para mi misma recordando como todas las veces que sentí golpes en mi cuerpo cuando era niña. Lagrimas cayeron de mis ojos con mas fuerza y comencé a sollozar al acordarme de todo lo que viví en mi niñez.

(Relata Justin)
No se como pude hacerlo, simplemente fue un reflejo involuntario. La verdad es que nunca pensé en pegarle, solo levanté mi mano para alejarla de mí pero mi fuerza me ganó y para cuando me di cuenta mi mano ya estaba contra su mejilla.
- Jessi, en serio, perdóname – le volví a suplicar. – Prometo no volver a hacerlo, fue un error y no lo volveré a cometer.
- No te creo – me dijo susurrando. - Ya bastante tiempo estuve con personas que me pegaban. - ¿Qué? Ya varias veces escuché esos comentarios pero no los entiendo. ¿Qué le habrá ocurrido?
- Amor, yo solo quiero amarte... No se que fue lo que te pasó con esas personas que dices y no te voy a obligar a contarme si no quieres pero lo mío fue un error. Jamás quise lastimarte, simplemente estaba enojado y no controlé mi cuerpo. – Me pasé al asiento de atrás pero ella se alejó de mí.
- No, aléjate, no me toques... – me dijo con la voz quebrada.
- Jessi, escúchame – tomé sus manos temblorosas y ella se relajó un poco. – Te amo – ella me miró a los ojos. – Cometí un grave error y no quiero que eso haga terminar nuestra relación. Estábamos yendo bien, sin problemas y no quiero que todo se acabe tan fácilmente.
Ella me abrazó y ocultó su rostro en mi cuello. Sentí unas pequeñas gotas caer en mi hombro y luego oí un pequeño sollozo. La separé de mí y limpié sus lágrimas besando sus mellizas. Ella me sonrió, tomó mi cara entre sus manos y me besó en los labios. Este beso era con algo de miedo pero a la vez con amor y confianza.
Nos separamos y ambos pasamos a la parte de adelante del auto. Volví a manejar por un tiempo agarrado de la mano de mi hermosa novia. Pero se complicó el camino. La lluvia se hizo más fuerte, ya casi no podía ver la carretera. Antes de tener un accidente preferí detenerme a un costado de la ruta, otra vez, pero esta vez me quedaría hasta que frenara la lluvia.
- Jessi, avisa a tus papás que no llegarás esta noche – le dije. Ella agarró su celular y envió un mensaje a su mamá. A los pocos minutos, recibió una respuesta que la hizo reír un poco. - ¿Qué pasa? – le pregunté curioso.
- Mi mamá me pregunta si me tomé las pastillas anticonceptivas antes de venir...
- ¿Y lo hiciste? – le pregunté yo acercándome a ella con muchas ganas de terminar lo que empezamos en la casa.
- Si, si lo hice – me contestó subiéndose arriba mío.
Ella comenzó a besarme el cuello mientras desabrochaba los botones de la camisa. Sentir sus suaves labios sobre mi piel hacia que me estremeciera. Sus manos acariciaban mi pecho a medida que bajaba por el camino de los botones hasta que me la quitó y se me quedó mirando por unos minutos.

- Sos hermoso – me dijo acariciando mi pecho con confianza.
- Vos sos perfecta – le contesté besándola apasionadamente.
Y a partir de ese momento ninguno de los dos controló lo que hacía. Ella se sentó a horcajadas arriba mío. Yo levanté su vestido hasta poder ver su ropa interior inferior y comencé a acariciar sus piernas, cola y espalda. Le bajé el cierre del vestido y le terminé de quitar la prenda, dejando a mi vista su cuerpo que tan solo le quedaba una prenda de ropa para que esté completamente desnuda entre mí.
Nos seguíamos besando mientras ella buscaba a ciegas el cierre de mi pantalón. Una vez que lo encontró, sin esperar un segundo, lo bajó y lentamente rozó mi gran paquete, lo que hizo que de mi boca saliera un gemido de satisfacción en medio de nuestro beso. Ella sonrió contra mis labios y se separó.
- Vayamos a la parte de atrás – me susurró al oído haciendo que todo mi cuerpo se estremeciera.
Ella pasó a la parte de atrás moviendo su cola tentadoramente hacia mí. Sonreí baboso por ese acto suyo y enseguida la seguí. Una vez los dos en el asiento de atrás, simplemente la recosté en él y volvieron los besos.
Me bajó los pantalones y comenzó a rozar su feminidad contra mí. De mi boca comenzaron a salir gemidos, ella simplemente sonreía y continuaba con sus movimientos.
- Jessi, creo que deberíamos detenernos – le dije muy excitado pero todavía capaz de controlarme. – No tengo preservativos y no quiero que...
- Shh – me calló ella. – Dije que tomo pastillas, así que todo está bien...
Luego de esa mínima conversación, nos quitamos nuestras últimas prendas y nos unimos en una sola persona. Era la primera vez que lo hacíamos piel contra piel, sin barreras, sin nada que nos separara.
En el auto solo se oigan gemidos y el grito de los nombres de cada uno. Nuestros cuerpos sudados daban lo mejor que tenían lo que provocaba placer, mucho placer de parte de ambos.

Abrí mis ojos y lo primero que vi fue el cuerpo de Jessi sobre mí. Sonreí y besé su cabello despeinado recordando todo lo que hicimos. Todas las veces que lo hicimos, todas las posiciones que probamos, todos los orgasmos que tuvimos...
- Te amo – susurró contra mi pecho. – No puedo creer todo lo que ocurrió anoche, fue lo mejor de mi vida.
- En un futuro, habrá muchos momentos más como este si me lo permites – le contesté para luego besar sus labios.
Nos sentamos, nos pusimos la ropa y pasamos a la parte de adelante. Ya era de día pero debían ser como las 6 – 7 de la mañana, demasiado temprano para que la lleve a su casa así que, como ya había parado la lluvia, manejé hasta mi casa en Rosario donde nos quedaríamos por unas horas hasta que sea un poco mas cerca del mediodía.
Durante el camino lo único que hicimos fue tomarnos de las manos y escuchar la radio. El problema era que todas las estaciones de acá pasaban reggaeton y a mí no me gustaba. Jessi se sabía todas las canciones y las cantaba. Recién cuando ella decía las palabras entendía lo que decían y bueno, digamos que no nos canciones que dejen lindas enseñanzas.
- “Le fascina que en la cama la  machuque con el bate”; “Que no le quite la ropa que mejor se la desgarre”; “Que en saliva la embarre y que a la cama la amarre”; “Ella quiere que la castigue”;Quiere que le meta duro, duro – dije parte de la letra de una canción que acababa de cantar. - ¿En serio? ¿Por qué tienen que ser tan directos? – pregunté con algo de asco hacia la canción.
- Acá es normal y a mí me gustan ese tipo de canciones... – me contestó y siguió cantando.
Todas las letras eran exactamente igual pero si a ella le gustan no puedo criticarla.
Pasó un tiempo largo hasta que llegamos a mi casa. Al bajarnos vimos salir de su casa a Jere. Ella corrió hacia él y saltó en su espalda. Él tomó sus piernas para que no se cayera y empezó a dar vueltas. Ambos reían haciendo dar celos pero tengo que entender que ellos son simples amigos.
- Hola Jessi, ¿qué haces a esta hora con tu novio? – le preguntó. – Me parece que anoche hubo acción, ¿verdad? – dijo con una mirada acosadora hacia mí.
- Obviamente, mi Jeremías querido – le contestó Jessi bajándose y abrazándose a mi cuerpo. - ¿Qué haces vos tan temprano? – le preguntó.
- Voy a correr, ¿quieren venir conmigo? – nos ofreció pero ambos miramos nuestra ropa. Era imposible correr con traje o vestido.
- Digamos que no estamos preparados... – le respondí sonriendo.
- Además ya hicimos mucho ejercicio anoche – dijo Jessi. Jeremías nos miró acusadoramente y, no se por qué, me sonrojé.
Nos despedimos de él y entramos a mi casa. Nos dirigimos a mi cuarto y ambos nos tiramos a la cama cansados. Jessi cerró los ojos y se durmió enseguida. Yo me la quedé viendo. Su respiración era pausada, su pecho subía y bajaba lentamente y su rostro mantenía una sonrisa entre sueños.
Luego de un tiempo yo también me dormí y la acompañé en la tierra de los sueños.
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Nuevo capitulo! :D Espero que les guste... ¿Por qué no comentan? Eso me pone feliz y me motiva a seguir escribiendo!
El proximo capitulo lo tendré para el fin de semana, creo xD
Besoss a todas! 
Loca Belieber ♥

sábado, 1 de diciembre de 2012

¿El dolor terminará en algun momento?, Capitulo 50


Capitulo 50:
(Relata Jessi)
Justin me llevó a mi casa y dijo que en dos horas pasaría a buscarme para irnos. Al llegar me fui al baño y me metí en la ducha. Allí mi cuerpo se relajo con el agua. ¿Por qué Pattie no me quería? ¿Por qué no le agradaba que estuviera con su hijo? Esta noche lo descubriré y espero poder cambiar su manera de pensar sobre mí.
Salí y busqué la ropa que me podría. “Ropa formal” No tenía mucha ropa así pero lo poco que tenía me serviría.  Elegí un vestido corto rojo, zapatos plateados y mi pelo lo dejé suelto con las suaves ondas naturales que tiene.



Les avisé a mis padres que llegaría tarde y les explique todo que ocurrió con Pattie. Si, todo. Últimamente empecé a contarles todo lo que me pasa, sin importar que sea. Ya no tengo miedo de que ellos me juzguen, simplemente me escuchan y me aconsejan.
Me maquille poco, me puse perfume y esperé a que Justin llegara. Tenía miedo. No sabía como podría salir esto. Estaba tensa y muy nerviosa.
Justin llegó con un traje gris que lo hacia verse hermoso.



Al verme, me miro de arriba abajo mordiéndose los labios. Me dio un suave beso en los labios. Al separarnos nos miramos a los ojos y pude notar que él tenía el mismo miedo que yo.
Me tomó de la mano y me guió hasta su auto. Me abrió la puerta del copiloto para que entrara, luego la cerró una vez que yo ya estaba sentada, rodeo el auto y se subió del lado del conductor. Arrancó el auto y nos dirigimos hacia un lugar que yo no conocía.
- Estás nervioso, ¿verdad? – le pregunté luego de un rato de silencio.
- No – me susurró. Yo reí sabiendo que me mentía. Lo miré para ver su expresión y vi que observaba el camino fijamente. – Está bien, si lo estoy – dijo luego de que pasaran unos minutos mirándolo. – Pero todo va a salir bien – tomó mi mano y la acarició con su pulgar.
- Tengo miedo – le confesé. – No se que me dijo Pattie pero se que no fue nada bueno y tengo miedo de lo que pueda pasar esta noche. – Mi voz se iba apagando a medida que hablaba mas – Si esta noche llega a suceder algo malo con Pattie... – me interrumpió.
- Nada va a suceder, quedate tranquila – llevó mi mano a sus labios y la beso tiernamente.
- Justin, no quiero que pelees con tu familia por mí – le dije y algunas lágrimas se empezaron a acumular en mis ojos. – Si no le agrado a Pattie, no quiero que vos te alejes de ella solo por mi culpa.
- Jessi, no llores – frenó en un semáforo y me abrazo. – Todo estará bien – limpió mis mejillas y luego las besó tiernamente.
Nos quedamos mirándonos a los ojos por varios minutos hasta que escuchamos unas bocinas. El semáforo ya había cambiado y nosotros seguíamos detenidos. Escuchamos el grito de un señor que nos decía: “Las demostración de cariño se hacen casa, no en el auto” Ambos sonreímos, Justin se puso a manejar y yo me acomodé en mi asiento.
Estuvimos unos 45 minutos cuando me di cuenta que salimos de la ciudad. Miré a mi alrededor y me di cuenta que todo lo que se veía era campo. Mire a Justin pero no parecía que estuviera perdido.
- ¿A dónde vamos? – le pregunté curiosa.
- Mis padres se compraron una casa en un pueblo. No les gusta la ciudad así que prefirieron algo cerca pero no dentro de la ciudad.
- O sea que estamos yendo a la casa de tus padres – Él asintió mirándome de reojo. - ¿Por qué hay que ir formales si solo vamos a la casa de ellos?
- No se – Justin rió haciéndome reír un poco a mí también – Yo hago lo que me dijo mi mamá. – Contestó con una sonrisa.
- Esta bien – dije recostándome en el asiento.
Estuvimos media hora más hasta llegar. Entramos en un pueblo que parecía situado en un bosque. Estaba todo rodeado por árboles y en medio de estos había varias casas y negocios. Justin se dirigió hacia una casa pequeña. No era muy grande pero parecía acogedora, familiar. Estacionó pero ninguno de los dos se movió. Observé por la ventana como todo ya estaba oscuro por ser de noche y luego me digné a mirar la casa. Se podía ver por la ventana las figuras de Pattie, Jeremy y Alfredo hablando, riéndose, pasándola bien. No quería bajar y arruinarles el momento. No quería ser la razón por la cual pelean. Solté un pesado suspiro, cerré mis ojos e intenté relajarme pero no pude.
- Amor, ¿estás bien? – me preguntó Justin con voz preocupada.
- No puedo – susurré para mi misma. – Justin, tengo miedo... Míralos, - dije señalándolos con la cabeza. – están bien así y yo soy la razón por la cual va a haber tensión, enojo y seguramente peleas. – Me los quedé mirando por unos minutos más. – Perdón, Justin, no puedo hacer esto...  – Salí del auto y empecé a caminar. No sabia donde ir pero no podía quedarme ahí.
- Hey, Jessi, - Justin me tomó del brazo haciendo que me diera vuelta y lo observara. – Confía en mi, todo va a estar bien – Tomó mi rostro con sus manos para que no bajara la vista. – No tengas miedo, estoy a tu lado... – Me besó tiernamente. – Te amo, no lo olvides – me susurró contra los labios.
- Yo te amo mucho mas de lo que te imaginas – le dije volviendo a besar sus labios.
Mantuvimos nuestros labios unidos por varios minutos. Nos besamos por mucho tiempo. Mis manos estaban en su nuca acariciando su pelo y él me sostenía por la cintura. Era el momento perfecto, era el beso perfecto, Justin era el chico perfecto.
Nos separamos y por fin decidimos entrar. Pattie traía un hermoso vestido y Jeremy y Alfredo traían puestos trajes negros. La verdad es que si era una cena formal.
Saludé a todos educadamente. Jeremy me recibió con un calido abrazo, Alfredo me saludó en español y me dio un beso en la mejilla pero Pattie simplemente me dio la mano con una sonrisa.
- Alto beso se dieron allá afuera – le dijo Alfredo a Justin. Justin sonrió mirando como yo me ponía roja de la vergüenza.
- Gracias, Fredo, por espiarnos – le contestó Justin haciendo bromas.
- Por suerte distraje a tus padres sino los hubieran visto – dijo algo serio. Yo miré hacia Pattie y Jeremy que se habían ido a la cocina. Ellos hablaban mientras miraban poco disimulados hacia nosotros.
Nos sentamos en una pequeña mesa redonda. Yo me senté al lado de Justin, obviamente, y luego venían Pattie, Jeremy y Alfredo terminando la ronda. Empezamos a comer en silencio, nadie hablaba. Hasta que Pattie habló y lo tradujo Alfredo.
- Jessica, quiero saber por qué estas con Justin – Pattie realmente me sorprendió. Miré a Justin, él solo me observaba esperando mi respuesta. Tomó mi mano por debajo de la mesa dándome su apoyo.
- La razón principal es porque lo amo – Sonreí al sentir la mano de Justin apretando la mía. – Él es todo para mí. Él es perfecto, tiene todo lo que una chica quiere en un novio. Es tierno, dulce, compresivo, amoroso pero lo más importante es que, además de ser mi novio, Justin es mi mejor amigo. Puedo confiar en él, puedo contarle lo que me pasa, puedo divertirme con él como si fuésemos amigos pero a la vez puedo sentir el amor de una persona que realmente está enamorada. - Una vez que terminé de hablar, miré a Justin quien me observaba con una gran sonrisa y los ojos húmedos. Levanté nuestras manos y las puse sobre la mesa. – Te amo mucho – le dije acercándome a su rostro pero solo le di un beso en la mejilla ya que me daba vergüenza besarlo frente de nuestros acompañantes.
Nadie habló por varios minutos. Justin me miraba enternecido, observando mis ojos pero cada tanto bajaba la vista hacia mis labios. Voltee mi vista hacia Pattie para saber su reacción. Ella estaba asombrada mirándonos, esperando para ver que era lo que Justin haría.
- Te amo – me dijo Justin. Yo baje mi vista, ocultando una gran sonrisa, pero Justin tomó mi rostro y besó mis labios apasionadamente. Yo no moví mis manos pero Justin colocó las suyas en mi cintura. Obviamente le correspondí el beso. Era imposible negarse a los labios de Justin. – Te amo – me repitió cuando nos separamos.
Nos volteamos a ver Pattie y los demás. Todos estaban con sonrisas en sus rostros pero lo que me encanto ver fue a Pattie feliz.
- Perdón, Jessi, te prejuzgue – me dijo Pattie traducido por Alfredo. – Quiero que empecemos de nuevo. – Tomó mi mano y me miró arrepentida. Yo solo asentí y le sonreí en respuesta.
La cena fue pasando lentamente pero animadamente. Conversábamos sin problemas, me hicieron preguntas sobre mi para conocerme mejor. Justin ya sabía las respuestas a algunas por lo que a veces respondía por mí antes, lo que hacía reírme al darme cuenta lo bien que me conocía.
Se hizo muy tarde. Debían ser como las 1 o 2 de la mañana y Justin ya tenía que llevarme de vuelta a mi casa.
- Jessi, ¿y si te quedas a dormir? – me dijo Pattie amablemente, siempre siendo traducida por Alfredo. – Avisa a tus padres que mañana te llevamos para tu casa.
- Ven – me dijo Justin sin esperar a que yo respondiera. Me tomó de la mano y me llevó a su cuarto. Allí nos encerramos y lo primero que Justin hizo fue acorralarme contra la pared. Me empezó a besar el cuello apasionadamente y a tocarme por todos lados.
Yo tomé su rostro y lo atraje hacia el mío para besarlo desesperadamente. Justin colocó sus manos en mis muslos y me levantó. Enrosqué mis piernas en su cintura sin dejar de besarlo. Justin comenzó a buscar el cierre de mi vestido y cuando lo encontró lo bajo sin esperar un segundo pero no me saco el vestido. Yo empecé a quitarle la corbata desesperadamente para luego desabrocharle rápidamente los botones de la camisa. Separamos nuestros labios por falta de aire y nos miramos. Ambos teníamos la respiración agitada y los labios hinchados.
Pero recordé algo. ¡Estaban Pattie y Jeremy afuera del cuarto! Me bajé y empujé a Justin suavemente. Él me miro confundido, yo le apunté con la cabeza hacia la puerta y le susurré: “Pattie y Jeremy” Él hizo una cara de entender pero se me quedó mirando. En sus ojos podía ver el deseo de poseerme y no podía negar que yo también quería tenerlo sobre mi cuerpo como si fuésemos una sola persona.
- Ya, no lo soporto – dijo volviéndome a besar y a tocarme.
- Justin, tus padres – le contesté separándome rápidamente antes de perder la cordura.
- No me importan... – Se acercó pero yo me alejé. – Los tuyos saben y no tienen problemas – me volvió a besar desesperadamente y esta vez no pude contenerme.
Lo empujé contra la cama y me tiré arriba suyo. Terminé de desabrocharle los botones de la camisa y comencé a besarle el pecho. De su boca salían pequeños gemidos de satisfacción que hacían que mis besos se intensificaran.
- Justin, Jessi, venía a decirles... – Justin y yo nos dimos vuelta hacia la puerta al ver entrar a Pattie. Luego nos miramos entre nosotros. Podía notar como la cara de Justin se transformaba de sorpresa a preocupación y la cara de Pattie de asombro a enojo. Yo no sabia que hacer y simplemente me salí de arriba de Justin para sentarme en la cama a esperar los gritos de Pattie.
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Hola! (:
Aca esta el siguente capitulo! Espero que les guste :D
Por favor, comenten que les parecio, si le gusto, si hubo algo q no les gusto o no entendieron, preguntas, cualquier cosa (:
Como dije, a partir de ahora voy a subir mas seguidos :D Creo que el proximo estara para el lunes o martes!
Besoss!
Loca Belieber ♥

martes, 27 de noviembre de 2012

¿El dolor terminará en algun momento?, Capitulo 49


Capitulo 49: (subrayado=ingles)
(Relata Justin)
Apenas salí de mi asombro, la volví a llamar emocionadísimo. Los segundos que pasaban se me hacían eternos. ¡Quería que contestara ya!
- Justin, ¿pasó algo? – me preguntó de entrada.
- ¡EL FIN DE SEMANA VUELVO! – le grité y me puse a reír.
- ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! – escuché su grito de felicidad.
- ¡Te amo mucho! – le dije mas feliz que nunca.
- ¡Yo te amo! Eres perfecto, ¿Cómo hiciste? – me preguntó creo que mas emocionada que yo.
- Bueno, mi mamá te quiere conocer así que vamos a ir para tener una cena vos y mi familia. – Le dije rápidamente para intentar pasarlo por alto.
- Awww, Justin, te amo muchísimo, ya quiero volver a verte... – La imaginaba con una gran sonrisa y sus hermosos ojos brillando de felicidad.
- Jessi, mi amor, yo te amo mucho más... – Nos quedamos un rato mas hablando hasta que me llamaron a comer, aunque fue bastante difícil que alguno cortara.
Al sentarme en la mesa a cenar, el ambiente estaba un poco más relajado que en el auto. Mis padres hablan entre ellos sin problemas. Mis hermanos seguían durmiendo y yo estaba callado escuchando su conversación.
- Justin, ya quiero conocer a tu novia – me dijo mi papá amablemente. – Por lo que veo, te hace feliz – Una sonrisa se expandió por mi rostro al escucharlo.
- Si, para mí ella es todo – Mi mamá me miraba atentamente, como esperando que dijera algo más. – Y perdónenme por no haberla presentado a ustedes antes que a la prensa. Fue mi error pero van a ver que cuando la conozcan, les va a encantar... Ella es la perfección en persona – mi pecho se me lleno de orgullo. Para mí, era el mayor orgullo tenerla a ella como mi novia.
- Justin, solo una cosa, vendrá Alfredo para poder hablar con ella, no queremos molestarte para que seas el interprete, ¿si? – dijo mi mamá seriamente.
- Está bien – dije aceptando todo lo que ella quisiera, con tal de que le de una oportunidad a Jessi.
El resto de la cena fue tranquila. Me pidieron que les contara sobre Jessi, sobre como había sido que la conocí, sus gustos, su familia, todo lo que sepa sobre ella. Yo gustoso les hable sobre mi amorcito. Lo que más me gusto decir fueron nuestros momentos juntos, cada hermoso día que pasé con ella, incluso nuestras peleas. Lo único que omití fueron nuestras noches de pasión. No les iba a decir absolutamente nada de eso.

Los días fueron pasaron y yo cada vez estaba más nervioso. Quería que llegara el fin de semana para verla, para besarla, para tenerla entre mis brazos.

Por fin era jueves por la noche y yo estaba a punto de subir al avión. Sentado, a punto de abordar con mi mamá, mi papá y Alfredo. Jazzy y Jaxon no vendrían. Mi papá hablaba por teléfono con Erin y mamá leía una revista. Yo miraba mi celular esperando algún mensaje de Jessi.
-   Justin Drew Bieber Mallette, ¿qué es esto? – me gritó mi mamá asustándome. Me mostró una foto donde aparecíamos Jessi y yo besándonos pero ella estaba arriba mío y digamos que su mano no estaba en un lugar que cualquier persona le toca a otra.

Ese día fue cuando nos fuimos de campamento pero ¿quién tomó la foto? O sea, estábamos solos en ese lugar. ¡Arg! ¡Detesto a los paparazzis! ¡Están en todos lados!
- Mamá, es solo un beso, Jessi es mi novia y siempre... – empecé a explicarle pero me interrumpió.
- ¡No, Justin, ella prácticamente está encima de ti, insinuándote, en bikini y a punto de tocarte! ¿¡Ves por qué no me agrada?! – me gritó.
- ¡Ella no está haciendo nada malo! – le grité en respuesta. – Ahora estamos yendo para que la conozcas y empezamos mal porque ni siquiera llegamos y ya le estas tirando mala onda otra vez.
Se quedo callada y se volteo para ignorarme. Yo le di la espalda y me concentré en mi celular nuevamente. Al poco tiempo, me llegó un mensaje de mi amorcito.

“Amor, ya quiero tener acá, ya quiero sentir tus labios, ya quiero tus brazos a mi alrededor, tu cuerpo junto al mío. Quiero que estemos solos para disfrutar nuestro tiempo juntos lo mejor posible.”

Una sonrisa se expandió por mi rostro. Leí varias veces el mensaje para imaginarme su voz, su cara, sus expresiones diciendo esas hermosas palabras. Cada letra en mi cabeza resonaba con el sonido de su voz y mi corazón se aceleraba.
Pero cuando quise apretar el botón para contestarle, mi mamá me quito el celular y empezó a leer pero por su cara se notaba que no entendía.
- ¡Alfredo! – gritó y le pasó el celular. – Traducilo. – le dijo pero tenía que evitar que lo leyera. Ella malinterpretaría todo y sería peor.
- ¡Fredo, no! – le grité y me tiré sobre su espalda intentando sacarle el celular pero él no lo soltaba. – Por favor, no lo hagas. – le rogué sin que mi mamá escuchara.
- Alfredo, léelo, Justin no tiene que ocultar nada así que me puede mostrar todos los mensajes que esa cualquiera. – dijo Pattie despreciando a mi Jessi.
- Como vuelvas a decirle algo así a Jessi, juro que no vuelvo a hablar a menos que sea necesario. – respondí enojado. La miré fijamente viendo su reacción pero ella simplemente observó a Alfredo esperando que leyera.
- Dice... – Alfredo le tradujo todo el mensaje al pie de la letra y, a medida que iba avanzando con la lectura, mi madre se iba enojando cada vez más.
- ¡Esa chica solo quiere acostarse con vos! ¡Es una puta barata! – me gritó y se fue a abordar el avión. Yo me quedé con toda la bronca del momento pero, como dije antes, no le iba a hablar más de lo necesario de ahora en adelante.

Una vez adentro del avión, me senté solo. No quería hablar con nadie, solo quería llegar a Rosario y estar con mi amor sin importarme nada.
Antes de subir, le envié un mensaje a Jessi diciendo que la amaba, que ella era todo y que adoraba sus dulces palabras. También le envié el horario de llegada ya que ella quería ir a recibirme y la verdad es que no me importaba si mis padres la veían, si los paparazas nos tomaban fotos, si se armaba un escándalo por todo nuestro romance, yo solo quería estar con ella todo el tiempo.
Observé que todos dormían y me dispuse a imitarlos pero fue imposible. Vi un montón de películas que no me interesaban todo el vuelo.
Bajamos, hicimos todos los papeles y buscamos nuestras maletas. No hable con mi mamá ni con Alfredo en ningún momento, con mi papá si converse un poco pero solo unas pocas palabras.
Nos dirigíamos a la salida pero, antes de que llegara a la puerta, ella apareció. No dudé en soltar mi valija y correr hacia mi Jessi. Me esperaba con los brazos abiertos y su hermosa sonrisa.
Al llegar a ella, la abracé, la levanté en el aire y empecé a dar vueltas. Su preciosa risa llegaba a mis oídos y hacia que mi corazón se acelere; sus manos alrededor de mi cuello acariciaban mi pelo suavemente y hacían que me diera escalofríos; y sus ojos me miraban demostrando todo el amor que ella sentía.
Le bajé y la besé sin esperar ni un segundo. La apegué a mi cuerpo y puse mis manos en su cintura apretándola fuertemente. Ella agarró mi pelo de la nuca ejerciendo fuerza para evitar que nos separemos. El beso fue profundo, intenso y lleno de sentimientos. Sentí como su lengua peleaba con la mía en una batalla que ninguno perdería. Recién cuando sentí que ya no controlaría mi cuerpo, me separé y la observé detenidamente. Estaba vestida tan hermosa que no pude evitar besarla nuevamente pero esta vez le acaricié la espalda y apegué mi cuerpo para que sintiera todo el deseo que yo tenía por ella.


- Te ves tan sexy – le dije sobre su boca y le mordí el labio inferior tironeando un poco para luego separarme.
- Te amo, eres perfecto – me contestó e intentó volver a besarme pero escuchamos unos aplausos que hicieron que nos separáramos antes de juntar nuestros labios.
Ambos volteamos y vimos a mi mamá aplaudiendo con una cara de enojada. Nos miramos, Jessi bajó la vista avergonzada y yo enfrente a Pattie.
- Buena manera de empezar – me dijo a mí. Jessi no entendería nada de lo que habláramos en ingles así que para que no se sienta incomoda decidí decir todo rápido.
- ¡Mamá, no hicimos nada que una pareja no haría! ¡Yo la amo y amo demostrarle todo mis sentimientos! ¡Fue un simple beso y, mientras ella me ame, yo le daré todos lo que quiera! ¡Y además, no te hagas la santa porque de alguna manera me tuviste! ¡No digo que ya vaya a tener un hijo ahora, no digo siquiera que tengo sexo con ella pero si te digo que la amo con todo mi corazón y no la voy a dejar solo por un capricho tuyo! – le grité enfrente de todos.
Tomé la mano de Jessi, mi valija y tomé el primer taxi que paso por la calle. Le dije la dirección de mi casa y ambos nos fuimos abrazados en el asiento de atrás.
Llegamos y entramos. Nos fuimos a mi habitación, yo me tiré en la cama. La verdad es que estaba cansado y quería dormir pero a la vez quería estar con Jessi. Estaba boca abajo y sin darme cerré mis ojos. Sentí las suaves manos de Jessi acomodarme el pelo y luego un beso sobre mi cabeza, me hizo abrir los ojos.
- Estas cansado, Justin, duerme y nos vemos mañana... – me dijo en un tono de voz tan dulce que me hizo sonreír.
- No, quedate conmigo – murmuré contra la almohada. Ella se acostó a mi lado, acarició mi cabello suavemente hasta que sentí como mis ojos pesaban cada vez más y no pude evitar dormirme.

(Relata Jessi)
Se veía tan tierno durmiendo, tan inocente, tan hermoso. Pero me preocupa su mamá. Ya vi que no le caigo bien pero no entiendo por qué. O sea, simplemente esta es mi personalidad. No quiero cambiar solo para agradarle pero si eso tengo que hacer para estar con Justin, lo haré.
Me levanté de la cama pero antes de irme le dejé una nota a Justin:


Se la dejé al lado de la cama y luego salí de cuarto cerrando suavemente la puerta. Sonreí al pensar en su reacción cuando no me vea a su lado y luego lea la nota, corra al teléfono y yo escuche su voz. Estoy segura que hará eso, lo conozco demasiado.
Al voltearme para irme, me encontré con el rostro enojado de Pattie frente a mí. No sabía que decir, no sabía si hablarle o simplemente irme. Estaba avergonzada por lo que había ocurrido anteriormente en el aeropuerto y ahora me encontraba saliendo de la habitación de su hijo.
- Detente – me dijo cuando intente pasar por su lado con la cabeza gacha. Lo dijo en inglés pero yo algo se hablar por lo que le entendí.
- ¿Qué pasa? – dije en un susurro con mi poco conocimiento de inglés.
- ¿Hablas inglés? – me preguntó sorprendida.
- Un poco – mis respuestas eran cortas y sencillas.
Pero luego la conversación se complicó porque no entendía que me decía. Ella me gritaba y lo único que escuchaba eran palabras sueltas como: “hijo”, “nunca”, “no”, “Justin” pero muchas veces escuché insultos. Tape mis oídos intentando dejar de escucharla pero era imposible. Gritaba muy fuerte, además de que me tomó de las manos para que la escuchara y no escapara de allí. De mis ojos caían lágrimas pero ella no paraba.
Lo único que se me ocurrió hacer fue gritar por Justin. Lo llamaba para que se despertara y me ayudara.
La puerta de su cuarto se abrió y él salio. Lo primero que hizo fue abrazarme, separándome de su propia madre. Se empezaron a gritar pero no entendía nada. Escuchaba mi nombre pero no entendía que decían. Me separé de Justin y salí corriendo de allí llorando.
Pattie realmente me odiaba y no entendía por qué. Quería averiguarlo pero si ella me trataba así no podríamos conversar. Si mis padres ya aceptaron que Justin y yo tuvimos sexo, ¿por qué ella no acepta que somos novios?
Aproveché que Jere vivía al lado y fui a su casa. Toque varias veces el timbre hasta que me atendió y lo primero que hice fue abrazarme a él.
- Jessi, ¿qué paso? – me preguntó preocupado. Entramos a su casa y allí le conté todo.

(Relata Justin)
- Mamá, ¿¡por qué le dijiste todo eso a Jessi?! – le grité. - ¡Aunque no sepa inglés, se da cuenta cuando la están insultando! ¡Ya te estás pasando! ¡Vinimos acá para la conozcas, ¿y así es como la recibes?!
- ¿¡Qué hacia ella en tu cuarto?! ¿¡Por qué se iba tan callada?! ¡Seguramente se robó algo de la casa! – Mi madre ya se estaba pasando de la raya.
- ¡Ella no es ladrona! ¡No se que tienes contra ella! ¡No la conoces, nunca hablaste calmadamente con ella y sin embargo ya dices que es ladrona, puta y tantos otros insultos que le dijiste! ¡Ella no es nada de eso! ¡Es sensible, tierna, hermosa pero la hiciste llorar y eso no te lo perdono! – Corrí detrás de ella sin esperar respuesta de mi madre.
Al salir de la casa, la vi entrar en la casa de Jere. Empecé a dirigirme hacia allá pero mi madre me detuvo antes de poner un pie en la vereda.
- Esta noche, cena en la casa nueva – Mis padres habían comprado una casa para ellos en las afueras de la ciudad. – Los espero allí, ropa formal porque será una cena importante para todos. – Dijo y se fue tomando un taxi sin decir nada más.
Corrí a la casa de Jere y entré sin siquiera tocar. La vi a Jessi sentada en el sillón abrazada a su amigo. Al verme, se levantó y corrió a mis brazos que la recibieron acogedoramente.
- ¿Por qué no le caigo a Pattie? – le preguntó entre lágrimas.
- No se, mi amor, pero esta noche ella quiere que cenemos juntos así que ve a tu casa, ponete ropa formal y yo te paso a buscar para irnos juntos. Avisa que llegaremos tarde porque donde vamos a cenar es lejos. – le dije tomando su rostro, secando sus lágrimas con mis pulgar y luego la besé tiernamente.
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Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! =D
Despues de tanto tiempo aca estoy de vuelta (:
Mañana termino la ultima prueba asi que voy a empezar a subir mas seguido y con muchas sorpresas en la novela!
Espero que les guste este nuevo capitulo y creo que para el viernes o sabado ya tendre el siguiente =D
Besoss a todas! Las quiero! <3
Loca Belieber ♥

martes, 6 de noviembre de 2012

¿El dolor terminará en algun momento?, Capitulo 48


Capitulo 48: (subrayado = ingles)
(Relata Jessi)
La noche con Justin fue súper especial, hermosa, perfecta.
Después de que le mostrara mi pulsera millones de recuerdo vinieron a mi mente pero intenté quitarlos lo más rápido posible. No quería llorarla ahora, ya lo hice antes, ahora solo tenía que recordarla en sus buenos momentos. ¿De quien estoy hablando? Angelina Rodríguez. Mi pequeña angelito. Mi hermanita.

No se cuando nos dormimos pero cuando abrí mis ojos el sol nos daba directo en la cara. Me senté y observé a Justin. Dormía profundamente, su pecho se movía suavemente con su respiración y su pelo levemente despeinado cubría parte de sus ojos. Acaricie sus mejillas y luego las besé tiernamente. Él lentamente abrió los ojos y se me quedó mirando.
- Buen día – le dije con una sonrisa. - ¿Cómo amaneciste? – le pregunté. Él no me respondió sino que me tomó de los brazos e hizo que cayera arriba de él atrapando mis labios rápidamente y besándome con locura.
- Ahora si que tuve un buen despertar – me dijo una vez que nos separamos.
- Volvemos con los demás. – le dije levantándome. Él me imitó y caminamos juntos hacia las carpas no sin antes recoger todo lo que había preparado para nuestra noche.
Llegamos y todos estaban comiendo. Un segundo... ¿Comiendo? ¿Qué hora era? Tomé mi celular y observé: 13.30 hs. Bueno, digamos que dormimos bastante.
-   Por fin se dignan a aparecer – nos dijo Ryan con la boca llena de comida. Vane le pegó regañándolo pero él no le dio importancia y siguió – Seguro que le dieron duro anoche, ¿no?
Chris, Jere, Billy y Caro se rieron despacito pero intentaron ocultaron aunque no les dio resultado.
- Ryancito querido, te aviso que no tuvimos sexo anoche y te lo puedo decir con toda la sinceridad porque es verdad. – le dije parándome enfrente de él cruzándome de brazos.
- Si, claro, ni vos te la crees. – Revolee los ojos sin darle importancia y me metí en la carpa para cambiarme. Quería ir a nadar, no sabia porque pero al ser un lindo día quería meterme en el agua. Me puse mi malla, agarré una toalla y salí de la carpa sin taparme ni nada.

- Me voy a nadar – avisé sin esperar respuesta. Empecé a caminar hacia el lago donde Justin y yo pasamos la noche.


Al llegar, colgué la toalla en un árbol y me tiré sin miedo. Me puse a nadar hasta llegar a la parte mas profunda. Una vez allí me dejé flotar mirando al cielo.
- ¡Al ataque! – escuché el grito de los chicos por lo que miré rápidamente hacia la orilla y vi como todos se tiraban hacia mí.
Ellos al llegar a mi lado me empezaron a salpicar y a molestar. Luego llegaron las chicas a ayudarme. Cait agarró a Ima, Vane a Ryan, Mery a Chris y Caro a Billy pero quedaban Justin y Jere.
Para escapar me sumergí en el agua y empecé a nadar. Sentía como ellos me seguían de cerca pero no llegaban a atraparme. Hasta que sentí que alguien me tomaba del pie, tironeaba de mí y luego me cargaba en sus hombros al salir del agua.
- Ay, te odio, Jeremías – le dije una vez fuera del agua. - ¿Fue idea tuya, verdad? – le pregunté tirando de su pelo para que me mirara.
- Si, lo hice porque amo verte en bikini toda mojada – me dijo con una sonrisa. Luego me bajó y me puso enfrente de él. – En serio, eres muy sexy – me dijo. Yo le sonreí y le pegué suavemente en el brazo.
- Gracias por el cumplido pero sabes que estoy reservada para alguien más – le dije observando la cara de Justin al escuchar sus palabras.
- Antes de ser de él, eras mía – la abrazó levantándome y empezó a darme vueltas. – Eras mía, eras mía, eras mía – repetía tontamente haciéndome reír.
- Jere, ya bájame – le dije intentando soltarme.
- Está bien – Me dejó en el suelo y se me quedó mirando. – Me parece que tu novio está celoso – me dijo con una sonrisa burlona. Yo miré a Justin y vi que miraba hacia otro lugar con cara de enojado.
- Por tu culpa – le dije en broma golpeando su brazo para luego dirigirme hacia Justin.
Llegué a su lado. Sin esperar un segundo le tomé el rostro y lo besé. Justin enseguida me respondió gustoso y sonriendo sobre mis labios. Puso sus manos en mi cintura y yo enredé mis manos en su pelo mojado.
- No estoy enojado pero ¿qué fue eso de que antes eras suya? – me preguntó separándonos un poco.
- Estuvimos en algo cuando yo tenía 10 años, nada especial. – le contesté rápidamente.
- ¿Pero no era yo tu primer novio? – me preguntó con una mirada media desesperanzada.
- Por eso, no dije que fue mi novio... Con Jere tuve algo, nada especial, duro unos pocos meses, nunca nos pusimos el titulo de ser novios.
- Entonces ese titulo es mío, ¿verdad? – me preguntó sonriendo y empezando a acercarse nuevamente a mis labios.
- Claro que si, amor – le dije antes de besarnos apasionadamente.

El resto del día fue normal. Nadando en el lago, divirtiéndonos, charlando y cada tanto había momentos románticos.
Yo acosé a Mery de preguntas al enterarme que ya estaba con Chris. La obligué a que me contara absolutamente todo.
Ese fin de semana fue fantástico pero ya llegaba la noche del domingo y tendríamos que volver nuestras casas. Nos despedimos de los chicos y Cait ya que volverían a EE.UU. no se sabe por cuanto tiempo. Con cada pareja fue una difícil despedida, en especial con la de Mery y Chris que recién empezaban y ya se tenían que separar.
Cada quien en su casa con dolor de saber que por un tiempo no veríamos a nuestras parejas. Yo me preparé las cosas para el día siguiente ir a la escuela e distraerme lo mejor posible.

(Relata Justin)
Las despedidas son difíciles y más después de haberle prometido a mi amorcito que estaría con ella siempre. Nuestro vuelo salía a las 11 de la noche. Ya eran las 10 y nosotros recién salíamos hacia el aeropuerto.
Llegamos, hicimos los papeles y abordamos. El viaje fue largo y agotador pero lo que yo más quería era pedirle a piloto que diera la vuelta y volvemos a Argentina.
Mis padres también estaban en el avión pero separados de nosotros. No le he hablado a mi madre desde aquella discusión. Ella me ignora, supongo que espera que yo me disculpe. Supongo que tendré que hacerlo pero no se que decirle. Nunca me había peleado con ella.
Me dormí para hacer que el vuelo se haga mas corto y cuando abrí mis ojos ya estábamos en Atlanta. Todos estaban dormidos y las azafatas estaban despertándolos para bajar.
Apenas nos bajamos del avión, cada uno se fue a su casa. Yo me fui con mi mama, mi papa y mis hermanitos pero en el auto había mucha tensión entre todos ya que nadie hablaba. Jazzy y Jaxon dormían, mi papá manejaba y mi mama miraba fijamente por la ventana.
Llegamos a casa y cada quien se fue a su habitación. Lo primero que hice apenas entré fue agarrar mi celular y llamar a Jessi. Ella tardó un rato en atender pero al final lo hizo con una suave risa.
- ¿Hola? – preguntó. Escuchaba risas atrás pero no podía reconocer quienes eran.
- Hola, hermosa – le dije dulcemente.
- ¡Justin! – gritó, al parecer, alejándose de la gente porque cada vez se oían menos las risas. - ¿Cómo llegaste? ¿Todo bien? ¿Sabías que te amo?
- Todo bien, ya estoy acostumbrado a volar mucho, solo por mi princesita. – Escuché su leve risa y yo sonreí como tonto pensado en su hermosa sonrisa en un rostro seguramente sonrojado. – Y yo también te amo... Mucho más de lo que puedes imaginar.
- Jessi, ¿vas a estar mucho tiempo ahí con tu noviecito? – Esa era la voz de Jeremías.
- ¡Ya voy, Jere, no me apures! – le gritó Jessi. – Hey, Justin, me encantaría seguir hablando pero tengo que irme. – me dijo. - ¡Te amo, mi amor!
- Yo más, preciosa – mi sonrisa disminuyó un poco al saber que se iba a ir con ese... Pero bueno, no puedo hacer nada, ellos son amigos. Corté sin esperar de su respuesta.
Me acosté en mi cama y me quedé sonriendo por un rato. La extraño. No ha pasado un día y ya quiero tenerla de vuelta a mi lado. Ella es todo y si no está siento que me falta algo.
Solté un suspiro y cerré mis ojos. Recordé cada momento vivido con ella como si hubiera sido el primero. Sus ojos, su sonrisa, sus expresiones, sus movimientos. Mi sonrisa se ensanchó más de lo que estaba y seguramente tenía una cara de tonto enamorado.
- Justin – Me senté rápidamente al escuchar la voz de mi mamá – Perdóname, exageré la situación con tu novia. – Me dijo sentándose a mi lado.
- ¿La aceptas? – le pregunté esperanzado pero ella suspiró pesadamente y no me respondió. – Ya entendí que no – le dije molesto y levantándome para salir de ahí pero me detuvo y me obligó a mirarla a los ojos.
- Perdóname, Justin, es que no me agrada esa chica. – Yo intenté alejarme de ella pero me lo seguía impidiendo. – Escúchame, te estoy diciendo la verdad así que vos también se sincero conmigo – Tomó mi rostro e hizo que la mirara. – ¡Esa chica te está cambiando! ¡Ella es mala influencia!
- ¡No es verdad, ella es perfecta y no me cambio en nada! ¡Sigo siendo el mismo Justin de antes! – le grité haciendo que me soltara.
- Respóndeme, ¿ya te acostaste con ella? – Mis músculos se tensaron de los nervios. No quería responderle que si, tenía miedo de lo que me dijera.
- No – le contesté cortante.
- Quiero hablar con ella. – Me sorprendió mucho su reacción. – Este fin de semana, volvemos y tenemos una cena con ella. La quiero conocer para ver si es tan perfecta como me decís. – Se fue sin decir nada mas dejándome sorprendido y, a la vez, ansioso de que llegue el fin de semana.
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Bueno, capitulo menos aburrido pero en el proximo se vine la reunion con Jessi, Justin y la familia de Justin! Jejeje, va a cambiar algunas cosas =P Peeeero, van a tener que esperar xD
Por favor, comenten! Eso me pone muy feliz =D Diganme lo que quieran, si les gusto o no, si tengo que cambiar algo, emmm, no se, alguna duda que tengan, algo! xD
Besoss a todas!
Loca Belieber ♥

sábado, 27 de octubre de 2012

¿El dolor terminará en algun momento?, Capitulo 47


Capitulo 47:
(Relata Chris)
Mantener a Justin distraído fue difícil. En realidad, ni siquiera lo logramos. Él solo se alejó y se perdió en el bosque. Nos facilitó un poco el trabajo de mantenerlo alejado de las chicas pero luego tuvimos que buscarlo ya que eran las 11 de la noche y él no volvía.
Una vez que Jessi lo encontró todos nos relajamos y fuimos cada uno a su carpa. Los chicos dormiríamos en una y las chicas en otra pero Ima salio para estar con Cait, Jere y Billy se fueron juntos, Caro se fue a no se donde y Vane con Ryan tenían que ver cuando Justin y Jessi terminaban de comer para arreglar el otro lugar donde irían.
Así que estaba solo en la carpa. Me acosté en el suelo y me puse a jugar con mi celular. La verdad es que no sabia que hacer. En un momento se me ocurrió ir a ver que hacia Mery pero no me animaba a ir hasta su carpa, al llegar no sabría que decirle. Lo se, soy un tonto por eso pero es que soy tímido porque ella realmente me gusta mucho. Ella es perfecta. Es dulce, tierna, hermosa, firme, decidida. Es todo lo que un hombre desea. Ella es tan preciosa pero no se como decirle lo que siento. Tal vez no me crean por como me muestro pero soy muy tímido con las chicas.
Sentí que alguien abría el cierre de la carpa. Supuse que eran alguno de los chicos por lo que no saque la vista de mi celular. Pero veo que se sientan al lado mío así que levanto la vista y es Mery quien me miraba con una sonrisa. Ella algo dudosa, me saluda y luego me hace una seña para que salgamos de ahí. Se levantó, yo la seguí y nos fuimos a caminar por ahí.
Estábamos callados pero no era incomodo. Me sentía bien a su lado, era como una sensación que me llena y siento que quiero estar mas cerca de ella.
No se con que valor, tomé su mano y la entrelacé con la mía. Ella me miró sorprendida pero simplemente le sonreí, lo que hizo que ella me imitara y bajara el rostro.
- No, mírame, amo perderme en esos hermosos ojos que tenés – le dije levantándole el rostro con mi mano libre.
- Gracias, eres muy tierno – susurró.
- Solo digo la verdad... – me acerqué a su rostro y le seguí hablando – Y además tú eres la tierna acá. – Miré sus labios fijamente, eran muy tentadores pero no me atreví a tocarlos, por lo cual, besé su mejilla suavemente quedándome mas tiempo del necesario.
Ella se separó de mí y miró hacia otro lado. Seguí la viste de sus ojos y a lo lejos, observé unos columpios. Empecé a dirigirme hacia ellos, sin soltar la mano de ella, lo que hizo que tuviera que seguirme sin alternativa.
Me senté en uno y ella en el de lado. No nos soltamos las manos pero tampoco nos miramos ni hablamos. Hasta que se me ocurrió un juego algo tonto para entretenernos.
- ¿Jugamos a Verdad o Consecuencia?
- Claro, será divertido – me sonrió tímidamente mirándome de reojo. – Empezó, elijo verdad.
- ¿Te gusta alguien? – lo sé, más directo no podía ser, o en realidad si pero ya tanto no me arriesgaría al preguntarle “¿te gusto?”
- Si
- ¿Quién? – Me apresuré a preguntar.
- Me toca a mi, ¿verdad o consecuencia? – Evadió mi pregunta.
- Verdad
- ¿Cómo te gustan las chicas?
- Pelo marrón largo, ojos marrones, amables, simpáticas, dulces, bonita sonrisa – Prácticamente la describí a ella. - ¿Verdad o consecuencia? – le pregunté antes de que hiciera algún comentario de mi respuesta.
- Como ya supongo lo que me vas a preguntar si elijo verdad, quiero consecuencia. – Chica inteligente, me ganó de lista.
- Ok, entonces... – pensé unos minutos. – Dame un abrazo de koala – La sonreí picaramente pero ella me miró con los ojos sorprendidos.
- Emmm, pero... emmm, yo... – Tartamudeó un par de veces pero no se iba a librar de esta.
- Vamos, Mery, hazlo, vos elegiste consecuencia... – Me levanté y ella lo hizo conmigo. – Solo tienes que saltar, vamos...
Ella me miró con suplica pero yo quería esto tanto como tocar sus apetecibles labios. Le solté la mano y abrí mis brazos en espera del abrazo. Suspiró y con la cabeza agachada saltó sobre mí dándome mi abrazo de koala. Puse mis manos en su cintura impidiendo que se bajara, ella tenia sus piernas enroscadas en mi cintura y sus manos en mi cuello. Me senté en el columpio otra vez con ella encima todavía.
- Emmm, Chris, ¿ya me puedo bajar? – preguntó con sus mejillas rojas.
- No, quedate así, por favor, me encanta abrazarte – Le sonreí y ella me la devolvió algo tímida.
Comencé a mecerme en la hamaca lentamente. Ella apoyó la cabeza en mi hombro y cerró los ojos como disfrutando del momento.
- ¿Seguimos con el juego? – le pregunté dulcemente en el oído. – Elijo verdad.
- ¿Para que querías que te abrazara así? – preguntó suavemente casi en un susurro.
- Quería estar cerca de ti – Tomando coraje besé su cuello, sentí como se estremecía y tensaba un poco. - ¿Qué elegís?
- Ve-ve-verdad – tartamudeó.
- ¿Te pone nerviosa que haga esto? – Seguía besando su cuello pero esta vez un poco más convencido de lo que hacia.
- S-s-s-si... – Me alejé un poco de ella para mirarla a los ojos. – Pero también me gusta – Añadió una vez que me detuve.
- Mery, quería decirte algo importante – susurré con decisión y sin dejar de mirarla a los ojos intensamente – Me gustas, realmente me encantas. Sos la chica perfecta para cualquier hombre.
- ¿En serio lo dices? – No podíamos despegar la vista del otro.
- Si, yo... – dudé en decírselo, no se si será demasiado apresurado pero venia sintiendo esto desde que la conocí – Te amo, Mery.
- Christian, yo también – dijo con una sonrisa en su bella cara.
Lentamente me acerqué a sus labios y los rocé. No fue más que eso pero fue especial. Confirmé que con un simple toque de esa boca, ya mi corazón se aceleró.
Luego de estar unos minutos así, me decidí por besarla bien. Comencé a mover los labios pero no desesperadamente. Seguía siendo tierno y romántico.

- Chris, no sabes lo que esperé por esto – dijo Mery separándose unos centímetros de mi.
- Te voy a hacer lo pregunta más importante, Mery, ¿quieres ser mi novia? – Estaba con los nervios de punta, si ella decía que no y solo quería un beso de mi, mi mundo se vendría abajo pero si ella decía que si, sería el hombre más feliz del mundo.
- Claro que si, Chris. Te amo, te amo, te amo... Desde antes que te conociera en persona lo hacía y esto es como un sueño hecho realidad para mí.
- No, Mery, vos sos mi sueño hecho realidad. Por fin encontré a la chica con la cual quiero vivir toda mi vida. Se que somos jóvenes y recién nos conocemos pero ¿no crees en el amor a primera vez?
- Claro que si, aunque lo mío no lo sea, si creo... Y por supuesto que yo también quiero vivir mi vida con vos, mi amor...
Luego de esa preciosa conversación, nos besamos nuevamente. Una y otra vez. Creo que nunca me cansaría de sus adictivos labios, sus hermosas manos que acarician mi pelo, su aroma que me embriaga y su corazón que late desenfrenado demostrándome lo mucho que me quiere.

 (Relata Justin)
Al llegar a la mesa, le corrí la silla e hice que se sentara. Ella lo hizo con una pequeña sonrisa y luego me siguió con la mirada hasta que me senté frente a ella. Arriba de la mesa se encontraba la cena, spaghetti, mi comida favorita. Le sonreí tiernamente y la tomé de la mano.
- Justin, todo lo que ves está organizado por mí y, por supuesto, tuve una pequeña gran ayuda de las chicas para poder hacerlo pero lo importante es que es para vos. – Sus palabras me conmovieron. Ella es perfecta, no podría encontrar alguien mejor en mi vida. – Esta noche, pídeme lo que quieras, hoy cumpliré todos tus deseos lo mejor que pueda. – No pude evitar que saliera de mis labios una sonrisa algo pervertida. Ella dio un suspiro y revoleó los ojos. – Justin, se lo que piensas y, como es tu noche, te lo daré si eso es lo que quieres.
- Jessi, yo con solo tenerte a mi lado tengo todo lo que necesito. – le dije acercándome a ella y besando suavemente sus labios. Luego me acerqué a su oído y le susurré. – No te voy a obligar. Si esta noche se da, lo haremos... No quiero forzarte a nada. – Me separé pero tomé mi silla y la coloque al lado de la de ella para estar mas cerca.
Empezamos a comer dándonos en la boca uno al otro. Ella sonreía mientras yo le daba de comer ya que yo siempre buscaba la forma que se ensuciara la boca para poder límpiala con mis labios y aprovechar para darle un beso.
- Jessi, quiero hacer algo – le dije una vez que ya casi terminábamos de comer. – Hagamos la escena de La Dama y El Vagabundo. – Tome dos tenedores, les rosque los fideos e hice que uno quedara colgando en medio. Le di de comer a Jessi con un tenedor y el otro me lo lleve yo a la boca. Fuimos comiendo hasta que nuestros labios se encontraran. Una vez que nos tocamos, la bese suavemente, un simple roce pero lleno de sentimientos.
Terminamos de comer. Jessi se levanto de su silla y dijo que la siguiera. Yo me levanté rápidamente y la tomé de la cintura por atrás mientras seguíamos caminando. Apoyé mi mentón en su hombro y le daba pequeños besos en el cuello mientras ella reía y me llevaba a algún lugar.
Llegamos a un lago. En la orilla había una lona colocada en el piso y sobre esta había dos copas con helado. Nos sentamos allí y comenzamos a comer el postre. Otra vez nos dábamos de comer en la boca.
Una vez terminado, nos acostamos en el suelo y observamos las estrellas del hermoso cielo. Ella se recostó sobre mi pecho y yo la acariciaba la espalda suavemente.
- Te amo – me susurró muy despacito en el oído. Yo le levanté el rostro con mi mano e hice que me mirara. Su hermosa sonrisa iluminaba mi noche incluso más que las estrellas.
- Yo te amo mas – le dije con mis labios pegados a los suyos. – Y el único deseo que quiero que me cumplas es el de no separarnos por nada, siempre juntos, pase lo que pase... – Su sonrisa se ensanchó mas y sentí como sus labios ya comenzaban a besarme de la forma mas tierna que se puede. Me besaba como solo ella saber hacerlo.
- Justin, ten por seguro que a tu lado siempre estaré – me contestó abrazándose a mí fuertemente. – Pero, por favor, vos tampoco me dejes – Ocultó su rostro en mi pecho y un pequeño sollozo salio de sus labios.
- Hey, Jessi, nada sucederá – La rodee con mis brazos para que se sintiera segura. – Te prometo mi amor eterno sin importar los problemas, peleas o dificultades que tengamos.
- Justin, no te quiero perder, no quiero perderte, ya suficiente tuve de niña...
- Jessi, ¿algún día me contaras lo que te ocurrió de chica? – le pregunté suavemente. Ella siempre decía cosas como esas pero yo nunca las comprendía.
Ella se sentó y se quedo mirando las estrellas. Me senté a su lado y la observé por unos minutos. Por sus mejillas corrían pequeñas lagrimas, cerró los ojos y tomó una pequeña pulsera que ella siempre usaba. Esta del lado del frente decía su nombre. Nada especial, era de esas pulseritas comunes que muchas chicas tienen. Se la quitó y me mostró el lado de atrás. Allí se podía leer “Angelina Rodríguez, mi ángel de la guardia, siempre te recordaré”
¿Quién será Angelina Rodríguez? Por la frase se que ella falleció. Debió ser alguien que Jessi amaba mucho.
La intriga me mata pero no se si preguntarle quien es. Ella sola me lo tiene que decir. No sabia que decirle ahora, solo leí un par de veces más la pulsera. Tomé su mano y se la coloqué de nuevo en su lugar. Suspiré y luego la abracé para que sintiera que no la iba a dejar.
- No me hagas hablar ahora, Justin – me pidió. Ella me conocía y sabía que me iba a quedar con la duda. – Solo te voy a decir que mi vida no siempre fue como la vez ahora.
- Jessi, no te voy a hacer hablar de ella si te duele. No se quien es pero seguro que fue una gran persona y ella te cuida desde donde ella esté.
- Justin, ahora solo te necesito a mi lado y te ruego que no te vayas, no quiero volver a quedarme sola. – Soltó unas pequeñas lágrimas lo que hice que yo la abrazara más fuerte y acariciara su espalda consolándola, dándole mi apoyo.
- Está bien, Jessi, esta noche disfrutemos de estar juntos y recuerda que aunque haya un día en el que no podamos vernos, en tu corazón siempre estaré. –la besé con todas mis fuerzas, con todo mi amor, con todo mi corazón. 

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Hola! Disculpen que tardo en escribir los capitulos es que la escuela me está matando =S Encima dentro de poco se viene las pruebas integradoras! Peeeeero, tambien falta poco para las vacaciones =D En diciembre! Asi que en estos dias voy a intentar escribir pero cuando este en vacaciones las voy a compensar por todo este tiempo que no pude subir seguiido (:
Espero que les guste el capitulo =D Como verán se empieza a ver lo que le ocurrió a Jessi de chiquita =P Peeeero, todavia no se sabe nada a la vez xD
Ok, ya me voy yendo... Ahora voy a poner las fotos de Jere, Billy y Caro en los personajes (:
Besos a todas! Gracias x leer! Comenten por favor! Las amo!
Loca Belieber ♥